Rocafuerte y Flores:

Colapsar
X
Colapsar
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Título: Rocafuerte y Flores

    Rocafuerte y Flores


    En 1833, Rocafuerte retornó a Guayaquil contrajo matrimonio con su prima Baltasara Calderón y reasumió la administración de sus bienes. Pero, ante las arbitrariedades de Flores y corrupción de su gobierno al poco tiempo retomó su lucha política. Apenas dos años habían transcurrido con Flores en la presidencia, y su desprestigio e impopularidad eran tales que la oposición creció rápidamente. Prestantes ciudadanos quiteños como: Roberto Ascázubi, Manuel Matheu, Pedro Moncayo, José Cevallos, el general José María Sáenz y el coronel Francis Hall, radicado en Quito, crearon La sociedad El Quiteño Libre y empeñados en estimular la oposición publicaron una hoja periódica que circuló en mayo de 1833. Numerosos jóvenes quiteños alumnos de la Universidad de Quito, guiados por el coronel Francis Hall apoyaban al periódico y mantenían la efervescencia política previa a la lid parlamentaria que se avecinaba. Apenas Rocafuerte retornó a Guayaquil, muy enfermo, se trasladó a Santa Elena para recuperar su salud. Pero el llamado de la sociedad El Quiteño Libre de trasladarse a Quito para desde el Congreso próximo a elegirse, encabezar la oposición a las arbitrariedades del gobierno Flores, pudo más que sus quebrantos. Una vez en la capital, en forma abrumadora fue proclamado diputado por Pichincha al Congreso de 1833. Asistió a la primera sesión celebrada el 10 de septiembre, se posesionó de su escaño y por unanimidad fue designado jefe del bloque opositor, que lo conformaba una minoría republicana ilustrada y dueña de una oratoria fogosa y beligerante. Este triunfo, más sus escritos en El Quiteño Libre, cayeron como un bombazo a Flores. El grupo de diputados que formaba con Rocafuerte un gran frente de oposición también creaba muchos problemas al gobierno. En nombre de la defensa de la libertad y los derechos del pueblo, lo señalaban como despótico y corrupto. Ponían en cabeza de él y sus ministros, la tolerancia por la falsificación de la moneda, del inoperante sistema monetario, de fraude electoral, del abuso de los militares en los campos, de silenciar a la prensa y de haber obtenido préstamos ilegales, obligándolo a defenderse creando varios periódicos bajo el amparo oficial. Encontrándose Flores en Guayaquil, recibió la advertencia que en Quito se fraguaba un plan para asesinarlo, de lo cual acusó a El Quiteño Libre, obligándose a volver en forma urgente y ordenar en el camino la concentración de tropas en la capital para reforzar la guarnición, acusación que los editores negaron rotundamente. Enfurecido el presidente por la noticia divulgada, no halló nada mejor que ordenar a los fiscales procesar a los editores por insinuar que quería apropiarse del monopolio de la sal. Pese a las órdenes del gobierno y a la presión ejercida, no pudo ser comprobada lo que él calificó como calumnia. Al resultar absueltos, mediante el periódico publicaron comentarios halagüeños y felicitaciones por la imparcialidad demostrada por los jueces, como un acto de respeto a la libertad de prensa. Flores humillado por semejante derrota, envió al Congreso un proyecto urgente de ley que "eliminaba el sistema de jurados para casos de calumnia y creaba una pena de diez años en el exilio para cualquiera que fuera condenado bajo esta ley." Ante el fracaso de sus intentos de castigar a la oposición, El Quiteño Libre arreció con los embates y a medida que la economía se agravaba y la protesta pública aumentaba, la desorientación del oficialismo era mayor. El conflicto con los servidores públicos llegaba a los extremos, la oficialidad del ejercito y la soldadesca extranjeras, al igual que la burocracia, tenían suerte cuando recibían sus salarios a tiempo y completos. Y a pesar de los esfuerzos del gobierno por atenuar la reacción por la falta de dinero, las páginas del periódico aumentaban el sarcasmo, creando un ambiente ciudadano tan volátil que convertía a la ciudad era un verdadero polvorín. Otro factor que aumentó la oposición de la sociedad quiteña, que quedó realmente escandalizada, fue la carta de renuncia que José Joaquín de Olmedo presentó al gobierno como prefecto de Guayas. Hecha pública por El Quiteño Libre que mostraba la severidad de lo escrito por el prócer sobre la escandalosa intención del ministro de Hacienda Juan García del Río de imponer duras exigencias para aumentar los ingresos públicos. Igualmente abundó en la tensión la tolerancia del gobierno hacia la corrupción administrativa reinante en Guayaquil sin ningún viso de enmienda. La renuncia de Olmedo, provocó la cancelación de ministro de lo Interior José Félix Valdivieso y la prensa parcializada levantó una tormenta difamatoria contra él, acusándolo de deslealtad, de malversar fondos públicos y de estar amancebado con los editores de periódico. Como indignada réplica, Valdivieso acusó a Flores de su secreta intención de reelegirse, ante lo cual, tanto la ira del presidente como la de toda la sociedad alcanzaron la misma intensidad. En una sesión secreta del Congreso celebrada el 14 de septiembre, los ministros de Estado plantearon que había una inminente emergencia nacional, dado que personas dignas de crédito habían denunciado una importante compra de armas y el intento de corromper a la guarnición. Circunstancias por las cuales el Parlamento, dominado por una mayoría gobiernista otorgó a Flores facultades extraordinarias. Esto fue suficiente para encender la mecha revolucionaria poniendo al rojo vivo la agresividad de la oposición. En la sesión del 16 fue leída una enérgica nota de Vicente Rocafuerte, quien no había asistido a la sesión del 14 por quebrantos en su salud, abordaba el tema diciendo lo siguiente: "Incapaz de ser traidor a mis juramentos, y viendo la imposibilidad de llenar las esperanzas de mis comitentes, mi conciencia y mi patriotismo me imponen el deber de separarme de un Congreso que ha perdido toda su fuerza moral, con la intempestiva concesión de facultades extraordinarias, y que ha cooperado al triunfo de la tiranía militar sobre la ruina de la Constitución y las Leyes". Un acto valiente de Rocafuerte cuyas punzantes expresiones provocaron que los diputados adeptos al gobierno montaran en cólera, considerándolas un ultraje a la majestad del Congreso, mocionaron por su descalificación como diputado. Flores, quien había sido investido por el Parlamento de amplias facultades, no vaciló en disponer el apresamiento de numerosas personalidades tanto en Guayaquil como en Quito. Rocafuerte, destituido fue apresado y extraditado al Perú junto a los comandantes Muñiz y Machuca, y a los miembros fundadores de la sociedad El Quiteño Libre, Pedro Moncayo y Roberto Ascázubi. El 24 también fue destituido el diputado no menos violento y agresivo Dr. Miguel Carrión. Los consejeros de Estado, Dres. Pablo Merino y Luis Saa renunciaron y junto a ellos, otros altos funcionarios dejaron sus cargos, abundando en severas protestas y tan duras expresiones como las de Rocafuerte. El levantamiento de la guarnición de Guayaquil el 12 de octubre de 1833 encabezada por su comandante el general Mena, empujó a Flores a marchar urgentemente a la ciudad-puerto para sofocar la rebelión producida. La juventud universitaria adepta al Quiteño Libre, vio como una oportunidad la ausencia del presidente para asestar un golpe al gobierno y deponerlo. Con este motivo contactaron a dos sargentos de la guarnición de Quito, que con conocimiento del gobierno les manifestaron sus deseos de apoyarlos y los estimularon para organizar un asalto a los cuarteles. Flores, conociendo la intención denunciada por los sargentos, sin ningún miramiento les tendió una trampa y dispuso su aniquilamiento total. La oscura madrugada del 19 de octubre de 1833, en las empedradas calles quiteñas de entonces, alrededor de cien jóvenes casi inermes y con justos temores, se reunieron en un par de casas de sus familias situadas por San Francisco y otros aun más cerca, se ubicaron en el atrio de la catedral sin sospechar que estaban siendo vigilados desde el palacio de Carondelet. Listos para cumplir la orden de Flores de aniquilarlos, se encontraba el vicepresidente Manuel Larrea con algunos ministros, como responsables de un destacamento militar oculto en el palacio de gobierno. Los vigías militares que se hallaban en esa posición notaron que los jóvenes complotados se encontraban vacilantes, y para no perder la oportunidad de sentar un precedente recibieron la orden de atacarlos. Viéndose traicionados, los confabulados huyeron en todas direcciones refugiándose bajo los puentes situados en las bocacalles pero la mayoría fue alcanzada y asesinada. Al amanecer, estos lugares y muchas de las callejas coloniales adyacentes, la ciudadanía espantada descubrió el macabro espectáculo de los cuerpos de los dirigentes estudiantiles Albán, Conde y Echanique, esparcidos por el empedrado junto a numerosos estudiantes y el cadáver también desnudo del coronel Hall colgado de un poste. Las monjas del convento de las Carmelitas al ver el terrible espectáculo, en acto humanitario enviaron a un pajecillo a cubrir la desnudez de los cadáveres.

    ...leer el resto de la noticia

    Fuente: expreso.ec
    ____

    ¿Que opinas de esta noticia? participa en nuestro foro! regístrate (gratis) e intercambia opiniones con otros usuarios ecuatorianos.


Comentarios:


Para que tu mensaje sea aceptado, sigue las normas de nuestra comunidad:

  1. 1. Todos los mensajes inapropiados serán eliminados automáticamente.
  2. 2. Procura que tus mensajes aporten algo al foro, y se respetuoso con los demás.
  3. 3. Comparte tus conocimientos, y ayuda a otros usuarios.
  4. 4. No olvides demostrar tu buena educación y ortografía :)

  5. Recuerda: Foros Ecuador es una iniciativa particular, sin relación con el Gobierno o cualquier otra institución pública o privada. Por lo tanto no estamos en capacidad de brindar asistencia, soporte o resolver problemas en nombre de terceros. Conoce más sobre nosotros en la sección "Acerca de".

Contenidos introducidos anteriormente se guardarán automáticamente. Restore o Descartar.
Guardado Automático
Smile :) Big Grin :D Frown :( Mad :mad: Stick Out Tongue :p Embarrassment :o Confused :confused: Wink ;) Roll Eyes (Sarcastic) :rolleyes: Cool :cool: EEK! :eek:
x
Insertar: Uña del pulgar Pequeño Medio Grande Tamaño natural Eliminar  
x


Trabajando...
X